miércoles, 23 de febrero de 2011

un perfil

Recordar. Es un lugar desolado y frio. Quizá no lo es, pero la piel esta erizada y la espalda siente escalofríos.
Ya no tiene rostro, no tiene voz. Tampoco fotos o videos. No hay una imagen concreta. Ningún gesto, ningún retrato.
Es un suspiro.
Una ráfaga en la memoria de un no sequé con tu apodo.
Un latir diferente en el corazón y su ritmo que deja una extraña sensación.
No es un pensamiento en concreto; es algo más que vuela, por fuera, y cubre todo el cuerpo con un aura.

“No se encuentran resultados”

Y cuando se resolverá? Es un misterio. Quien sabe como todo puede concluir?
Ella. Hay días que se pregunta si formara parte de un verdadero recuerdo o simplemente no es. Y él, vive, respira y se mueve por ahí. Pero ha de ser un zombie o un doble de acción porque ella lo mato miles de veces. Asesinado en la memoria, al menos.
Y aun así todo es extraño. Ella se siente rara. El también.

Teoría: “Del adiós depende el recuerdo. Es proporcional el dolor al desapego. La plenitud del sentimiento forma parte de la sinceridad; es luz, libertad, conocimiento. No asumir el error es encierro, huida y no hablo nunca más de ESO”

El es un gran actor.
Pronto, la vida boicoteara su mejor escena.