El problema es cuando las Almas se distancian. Cuando nosotros ya no somos los de antes y decidimos usar ese antifaz que no deje ver nuestra esencia, porque hemos sido lastimados y tenemos algo de miedo. Cuando perdemos oportunidad y con el corazón vencido, creemos que la última instancia antes de la desaparición total es, un simple resplandor. Que pide socorro; “creo que no quiero soltarte nunca más” -.”Entonces, no nos soltemos…”
