domingo, 29 de mayo de 2011

.-                                                                                          ♦

El estaba en la cocina, compartiendo espacios, oxìgeno, conmigo. Notò mi presencia y la ignorò por completo. Notè mi dolor y tratè de olvidarlo, pero no pude. Notè en tus ojos, como destellaban un dejo de tristeza que se escondía en tus ganas irrefutables de hacerme sentir mal. Infeliz. Así me viste, así me dejaste.


Hoy tengo una canción para recordarte. Nunca creí que vos fueras capaz de herirme.