La conexión existía. Era un hecho que la distancia y el tiempo no podían acabar el pensamiento. Ellos eran seres errantes tratando de solucionar la rutina diaria. Cada uno sobreviviendo en el mundito enfermo y triste que habían creado.
Pero como un hilo invisible, algo los unía. Es como levantarse una mañana con un vano recuerdo en la memoria y la sensación de que el otro está pensando tanto en vos, con una fuerza indescriptible… que te llega. El mensaje llega siempre.
Solo una canción puede plantar la necesidad de recordar el pasado y algunos de los bellos momentos que habían compartido. Como de película.