miércoles, 24 de agosto de 2011

.- en una habitacion se representa el vacio existencial. en una mente brillante, el universo entero tiene lugar.


Limite. Puede tener forma de línea de puntos como en los mapas físico-políticos. Puede ser un semáforo en rojo. Puede ser una aguja del reloj que se mueve sin cesar. Puede ser siempre donde termina algo y empieza lo otro. Puedo ser yo.



Yo, el ergo. El ego. Narciso. Uno. El individuo solitario. Unicelular y vacio. ¿Dónde empieza y termina ese límite que pone a uno frente a los demás? Y el límite nunca viene solo, no es único. Son miles.


Estaba leyendo un montón de palabras: neurosis, psicosis, patología, personalidad, distorsión, emocional, inestabilidad. A veces se ponen en la lengua, se ejecutan produciendo el sonido de las letras ordenadas de la forma correcta para que suenen idénticamente de cómo se escriben. Es raro pensar que hay mil maneras de decir lo mismo y sin embargo una u otra pueden determinar una consecuencia, un efecto tan distinto. En cadena, terminan conformando una oración, y bum! Explotan en el oído como si te dejaran una bomba en la puerta de tu casa. ¿Por qué produce ese efecto? Porque no sabe exactamente de qué forma pero lo sabe. Eso ya es mucho y es importante. Quizá para pedir ayuda o para hacérselo notar a un desconocido que pueda ayudar. Hay interferencias… hay un límite, una especie de barrera que te hace sentir así cuando lo cruzas y no está del todo bien. Si alguien quiere entrar suena la alarma. Si lo cruza de manera temerosa y dudando, también. Hasta ahora nadie ha querido atravesarlo, pero del lado de afuera se escuchan como ciertos pedidos, como voces distantes que suenan como si dijeran su nombre. A lo mejor es simplemente su anhelo.


Alguien quiere atravesar una frontera y solo no puede porque en el intento pierde fuerza y hasta se puede hundir. Caer, por su propio peso. En la mente esta todo.