miércoles, 18 de enero de 2012

.-♦



Nube dentro. 
Se está llorando un cielo que nunca tuvo final; si extendés las manos arriba y queres alcanzar lo que no podes tocar. Paradoja de sentir el alivio de reconectar los sentidos después de un profundo desamparo ante el aire tan decepcionante de lo que ves sin mirar… y entendés sin explicar. Me gustaría gritar. Me gustaría llorar. Nada de eso puede pasar porque antes, el cielo que nunca tuvo final ni siquiera es cielo. 
Y antes de eso, una ilusión;  mis estúpidos anhelos condensados tienen forma de nube y se queda guardada, lloviéndose dentro de mi habitación.