Uno tiene que
dejarse engañar.
Siempre es bueno que dependa de tus besos y tus caricias, pero no viene mal que tenga suficiente independencia como para comprarse esas medias que tanto te gusta como le quedan a la luz de las velas.
Para que necesito un par de piernas esculturales envueltas en jeans de segunda selección. Qué utilidad tiene esas manos mágicas si se come las uñas.
Ah, y zapatos. Zapatos, nunca sandalias ni botitas de lona. Zapatos. Y que deje ver los pies. Puedo soportar cualquier cosa menos un par de pies feos.
Que tenga madre. Que tenga padre. Pero que nunca quiera presentármelos.
Que los tenga, si.
Y si es juntos, mejor.
Que sus padres se quieran después de treinta años de estupenda convivencia seria ya un milagro. Pero cuantos problemas se ahorra uno si ella no tiene que ir al psicólogo para impedir que se repita la historia, para superar la separación de mama y papa.
Ya bastante tenemos con la separación de mama y papa. Nada de cómo te fue en el trabajo y no me digas que otra vez aumentaron los zapallitos. Mejor es fumarse un cigarrillo o tomar té con galletitas justo después y dedicarse a salvar el mundo en una enriquecedora charla que te haga olvidar que hoy los muchachos se encuentran en el bar de siempre. Para que quejarse de lo mal que va el país con ellos si puedo confiarle mi vida a ella? Ella me va a escuchar, me va a consolar, me va a contener. Yo la voy a proteger, la voy a consolar, la voy a contener. Obvio, si somos el centro de nuestro universo. Bien, ya tenemos amante, ahora a buscar una esposa que te cocine, lave, cosa, planche mientras vos no estás.
No veo la hora en que ella me deje.
Como hago para amarla si no me hace sufrir?
Como hago para ser feliz si ya encontré la felicidad?
♥