lunes, 17 de octubre de 2011

Está destinado a la transformación. Todo continúa el circuito circular de la ley natural. Si no, observemos la vida del Sol. Todos los días sale renaciendo y muere ocultándose. Y la Luna inversamente sigue su camino. Y luego de la tormenta, la calma. Y en la primavera se florece.
Así, el dolor se va con el miedo transformado en amor. Y del amor, la alegría es forma de momentos, personas, colores, canciones. Y de la quietud ocultante, la revelación con el movimiento.
 La libertad, el vértigo y bailar.
Así se completa y se sana un alma que fue saqueada de su sentido de ser. Así la mente se alivia del peso de los cuestionamientos. El corazón revive con la electricidad en el impulso.
AMOR. Mientras crea, seguiré insistiendo en ser feliz.